ALIMENTOS FUNCIONALES

ANATOMÍA: ACTIVIDADES DE NATURACASCALES

CIENCIA EN CORTO: LOS ALIMENTOS FUNCIONALES

Resume en 4 o 5 líneas el mensaje de este corto.

Este corto tiene la intención de transmitir a los oyentes las estafas y mentiras de las empresas alimentarias con el fin de lucrarse y cómo esos engaños pueden afectar y dañar nuestra salud. Pone de ejemplo cómo engañan las etiquetas de los productos haciéndonos creer que lo que contiene es realmente necesario, pero podríamos conseguir ese mismo contenido en otros alimentos que son mucho más naturales y verdaderamente beneficiosos.

¿Qué son los alimentos funcionales? Comenta si te parece adecuado su consumo.

Los alimentos funcionales son aquellos que además de sus propiedades nutritivas básicas, tienen un efecto "beneficioso" adicional sobre nuestra salud. Pueden tratarse de alimentos naturales o alimentos que han sido manipulados para añadirles o quitarles algún componente. Entre los ejemplos de alimentos funcionales podemos mencionar los que están enriquecidos con vitaminas y minerales, como los lácteos. Otros tienen modificado algunos de sus componentes, como los ácidos grasos, la fibra o su contenido en ácidos grasos omega 3.

Considero que el consumo de los alimentos funcionales es adecuado siempre y cuando no pongan en riesgo la salud del consumidor como lo hacen las bebidas energéticas.

Explica a qué se refiere el término Nutricionismo

El nutricionismo presupone que son los nutrientes científicamente identificados en los alimentos los que determinan el valor de los alimentos que forman la dieta. En otras palabras, expresa la idea de que el valor nutricional de la comida es la suma de los valores nutricionales de todos sus nutrientes individuales, vitaminas, y otros componentes. Otro aspecto es la creencia que el único objetivo de comer es promover la salud del cuerpo. El término implica que esta forma de considerar a la comida es simplista y peligrosa.

Lee el siguiente artículo: "Haciendo negocio con la quimiofobia" (https://www.eldiario.es/zonacritica/Haciendo-negocio-quimiofobia_6_813378679.html) y explica las estrategias de márquetin que siguen algunas empresas de alimentación.

El único fin de las empresas alimentarias es lucrarse, para ello necesitan hacer creer a los consumidores que su producto es el mejor, y la mejor manera de hacer eso, es desacreditando a las demás empresas por el uso de los químicos y asustando a los compradores haciéndoles creer que consumir ese producto implica una mala salud futura. ¿Cómo hacen eso? Es sencillo, los eslóganes de  las impresas influyen más en la gente de lo que creemos,  y aunque cuando lo oyes puede parecerte una tontería, el miedo a perjudicarte se va asentando. Unos ejemplos:

"Sin ingredientes artificiales" (Leche de Central lechera asturiana), "Menos aditivos, significa más seguridad, calidad y sabor" (Carrefour), "Con cera de abeja natural" (Limpia muebles de Carrefour), "Sólo natural" (Atún en escabeche de la Piara) o el rotundo "Sin porquerías" (Alimentación infantil de Hero).

Explica un caso de un producto concreto que aplique estas estrategias.

Un caso muy claro serían los productos infantiles de Hero (potitos, natillas...), utilizan su eslogan, "Sin porquerías" para que los padres piensen que le están dando solo lo mejor y natural a su hijo pero lo cierto, es que no pueden saber si lo que dice la etiqueta es 100% real.

Redacta un breve párrafo de 4 o 5 líneas donde expliques a qué se refiere el término quimiofobia.

La quimiofobia es un miedo irracional hacia los productos químicos. Este miedo aparece por la mala publicidad que le dan las grandes empresas alimentarias con el fin de aumentar sus ventas de productos "naturales". Pero lo cierto es que, actualmente, todos los productos del mercado contienen químicos, ya sean para que duren más tiempo o para darle sabor.

Por último contesta a la pregunta planteada al final del artículo y expresa tu opinión sobre este tema.

¿Saben qué pasaría si en un futuro distópico el miedo irracional llevara a la prohibición total de los aditivos alimentarios?

Lo que ocurriría sería que la vida útil de los productos se vería reducida de un año a una semana a lo mucho, los alimentos con saborizantes perderían su sabor, los supuestos "productos naturales" tardarían unos pocos días en resultar inservibles.

Esto sería un caos tan grande que tras los estragos causados, a los pocos años no tardarían en levantar esa prohibición y multitud de empresas resaltarían entonces lo siguiente en sus productos: "¡Con aditivos!".